La gran victoria de la democracia


No se pierdan los once minutos de debate junto a Albert Rivera, Juan Arza y Xavier Sardá. La gravedad de las palabras de Lluís Salvadó, diputado en el Parlamento de Cataluña y secretario adjunto de ERC:

Vamos a conseguir proclamar la independencia de Cataluña y tenemos muy claro que no lo vamos a hacer cumpliendo la Constitución Española. Por tanto, estamos dispuestos a luchar para ser obedientes a la población.

Salvadó retó a Rivera a que enseñara un solo papel donde dijera "Espanya ens roba". Éste es de las juventudes de su partido, via Albert Rivera.
Salvadó retó a Rivera a que enseñara un solo papel donde dijera “Espanya ens roba”. Éste es de las juventudes de su partido, via Albert Rivera.

La independencia se ha convertido en una pataleta infantil. El señor Salvadó esgrime que “la democracia es votar”, un argumento pobre, simple, ignorante y falaz. No necesita más para la masa convencida antes de escuchar su discurso. Las leyes de un Estado de Derecho no parecen importarle, y no le molesta que le arrinconen cuando le argumentan que saltarse las leyes nunca es democrático.

La mayor trampa de su argumento está, precisamente, en el referéndum que pretenden: La falta de legalidad para su celebración, provocaría que sólo aquellos que están por la causa independentista participaran. Una aplasante victoria para el #SiSi, tan ilegal como fraudulenta. Para Salvadó, la gran victoria de la democracia que necesita.

Lo que nunca pudimos pagar


Equipo de investigación de Antena 3

Durante los siglos en que España fue musulmana nacieron los reinos de taifas. No tardaron en competir entre ellos militarmente y en prestigio. Todos intentaron atraer a los mejores poetas y artesanos y se convirtieron en luchas de poder entre clanes y familias. Un milenio después, no pocos insisten, o insistimos, en que España se ha convertido de nuevo en un reino de taifas donde cada uno hace la guerra por su cuenta, no presenta cuentas ante nadie y solo se fijan en la provincia vecina para medir los zancos a calzar para seguir mirándola por encima del hombro. España se ha convertido en un país donde casi cada provincia tiene un aeropuerto y grandes infraestructuras insostenibles alimentadas por las ínfulas de grandeza de presidentes de comunidades autónomas y alcaldes visionarios más interesados en medrar en aplausos que en gestionar con responsabilidad el gasto público. En definitiva, lo que ha ocurrido es un atraco con la ley en la mano.

La actual división del Estado ha permitido crear esas taifas que parecen competir entre ellas en grandeza para terminar compitiendo en miseria. Las cesiones de competencias han terminado conformando un Estado ineficiente, corrupto y totalmente insostenible. Aunque vivimos una gravísima crisis financiera, no es menos cierto que, si no se reestructura el Estado, es decir, si no se atacan los gastos del las administraciones públicas con la misma agresividad con la que se han subido los impuestos, estaremos abocados a una intervención aún mayor.

No soy muy amigo de los reportajes en periodísticos en televisión. Suelen ser tramposos. Pero el programa Equipo de Investigación de Antena 3 hizo un gran trabajo con “El dinero que no debimos gastar” y el despilfarro de las administraciones públicas: coches oficiales, aeropuertos deficitarios con un solo vuelo al día y billetes subvencionados, autovías desérticas y macroinfraestructuras que, en nombre de los ciudadanos y siempre con su dinero, sirvieron para engordar el ego palurdo de los políticos de estas taifas derruidas.